Feliz día del libro

¡Hola!

Os dejo por aquí un pequeñísimo extracto de una de las dos historias que estoy escribiendo ahora mismo;  me apetecía compartir algo en un día tan especial. 

¡Feliz día del libro!

 

#proyectoSS (22.000 palabras escritas)

 

—Tome asiento, señor… —me ofrece la mujer tras el escritorio, que entiendo que se trata de la directora. Tendrá cincuenta y muchos años; el cabello corto, gris en las sienes, y unas gafas rectangulares. Dirige la mano hacia la butaca vecina a la de Killian.

—Belmont. Ashton Belmont.

—Bien, Ashton Belmont. Nuestra universidad no es un lugar para conflictos personales —expone mientras me acomodo. Echo un vistazo alrededor: las paredes están cubiertas de estanterías altas, llenas de libros. Desde el ventanal que queda a mi izquierda, se divisan las montañas, nevadas. Me tenía que haber traído los esquíes, definitivamente—. Aquí se espera de ustedes algo más que inteligencia. Se espera disciplina, autocontrol y respeto por la institución que representa. —Su mirada alterna de uno a otro. Yo, furtivamente, me fijo en los objetos dispuestos al milímetro sobre el escritorio: un reloj de mesa clásico con un tictac muy molesto, varios documentos agrupados con clips metálicos, una pluma estilográfica negra y una fotografía enmarcada, colocada de modo que solo ella puede verla—. No toleramos enfrentamientos entre estudiantes, ni provocaciones, ni espectáculos que manchen el nombre de esta casa. Hay cientos de universidades en el mundo donde ese comportamiento puede pasar desapercibido; esta no es una de ellas. —Hace una breve pausa—. Quiero que comprendan algo: cuando uno de ustedes actúa de forma imprudente, no solo se perjudica a sí mismo. Compromete el prestigio de todos los que estudian aquí, y eso es algo que esta universidad protege con especial celo. —Se reclina apenas en la silla—. Si existen diferencias personales, las resuelven como adultos. En privado. Con palabras. Lo que no harán es convertir nuestros pasillos en un campo de batalla. ¿Me han entendido?

—Sí, señora —respondemos ambos al unísono.

—Me disculpo por lo sucedido —añade Killian—. No volverá a ocurrir.

Que me corten un dedo si Killian Vanderbilt no es una patraña andante. Y yo que pensaba que el teatro se originó en la Antigua Grecia… Será falso, el tío. Su tono angelical me saca un poco de quicio, como una picazón en el trasero. Me revuelvo en mi asiento.

 

13 respuestas

  1. Jajaja empiezo con la cuenta de adjetivos, que supongo que eran para él,el otro día…aunque, tal vez no y la cosa va en los dos sentidos 🤣

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